Escojer unas patatas de tamaño pequeño o mediano, pero todas bastante iguales.
Lavarlas bien y cocerlas sin pelar en abundante agua con sal durante una media hora, o menos si son pequeñas.
Dejarlas que se enfríen lo justo para poder manejarlas y pelarlas. Cortarlas en trozos iguales y freirlas en abundante aceite de oliva hasta que están doradas.
La salsa: Una buena mahonesa hecha en casa con abundante ajo y una salsa de tomate natural frito en casa con abundante cayena.
Yo pongo las dos salsas tal cual en el plato, no las mezclo antes, aunque hay gente que lo hace.
Actualizado el 08/11/98